Un colchón no dura para siempre. Con el tiempo pierde soporte y deja de descansar como el primer día. Te contamos cuántos años dura, las señales de que ya toca cambiarlo y cómo alargar su vida.
Un colchón de calidad dura de media entre 8 y 10 años. Los modelos de gama baja aguantan menos, porque sus materiales se degradan antes. A partir de esa edad, aunque el colchón parezca entero por fuera, el núcleo pierde firmeza y soporte y deja de sostener bien la columna mientras duermes.
No hace falta esperar a que se rompa. Estas son las pistas más claras de que ha llegado el momento de cambiarlo:
Con unos cuidados sencillos puedes retrasar el desgaste y sacarle el máximo partido:
Si te levantas con dolor o no consigues descansar, la respuesta es sí: pasas casi un tercio de tu vida sobre el colchón, y un buen descanso repercute en todo lo demás. Hoy existen muy buenas opciones de fábrica directa que ofrecen mucha calidad sin pagar de más.
Un colchón de calidad dura entre 8 y 10 años. Pasado ese tiempo pierde soporte y conviene cambiarlo aunque por fuera parezca en buen estado.
Levantarte con dolor, notar hundimientos, oír ruidos de muelles, dormir mejor fuera de casa o que empeore tu alergia. Y siempre que supere los 8-10 años.
Si es de doble cara, sí: girarlo y voltearlo cada pocos meses reparte el desgaste y alarga su vida. Los de una sola cara solo se giran cabeza-pies.
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